Por: Rodolfo Noda Ortega.*
La Habana, abril 2012. El reportero que busca la
verdad escondida por el régimen cubano, se expone no solo a la prisión y a un “fatal accidente”; también puede perder
su cámara, grabadora y celular, si es que dispone de estos artefactos.
Tomar
instantáneas se ha convertido en un
“acto apátrida “y peligroso, la ejecución se recomienda de manera
furtiva, evitando represión para una toma a tono con el sudor del callejero
cubano: robando para comer, mintiendo para vivir.
No es
conveniente para el gobierno las fotos a mendigos, comercios vacíos, autobuses
contaminantes y sobrecargado de personas que entran o salen de laborar y
estudiar. Casas y edificios destruidos o en peligro de derrumbe. Como el del
edificio del de la calle infanta en el municipio Centro Habana a principios de
año que cobró varios muertos.
Incómodo
a la dinastía son también las entrevistas a los ciudadanos disgustados o
acalorados por la interminable lista de molestias, que provoca la dictadura con
su vieja maquinaria burocrática y su negligencia en la compra de productos de
primer orden. Creando el descontento en la población por la carencia que
comenzó en 1960 y aún no termina. Más,
si se desahogan por la inconformidad con la “revolución”.
La
prensa en la isla elimina las noticias que no alaga o proyecta los “logros de
la revolución”, todo lo contrario, la combate,
obedeciendo a superiores, que premian con viajes a “países amigos”, haciendo reportajes
vigilados por la Seguridad del Estado. Buscando recónditos parajes andinos,
centroamericanos y africanos, lejos de la civilización, lejos del progreso de
estos países. La intención es la comparación.
Por estos tiempos actúa la periodista Talía González, musa de la
comedia: lineamientos.
La nueva
tecnología, medios a disposición y colaboración, logra que los seudoreporteros castristas
tergiversen a conveniencia una noticia o imagen, hasta la fuente. Es risible cuando tapan con franjas, los
logos de cadenas como la CNN. Por citar un ejemplo. Hay sobre el tema miles de
artículos para escribir. Dañino es que sigue la mayoría creyendo a ciegas a
estos parciales “periodistas”, que ni veraces ni inmediatos, más bien asesinos
de la información y traidores al televidente y radioyente.
¿Por qué
no permiten una emisora o canal que muestre el fracaso o el descontento?
El
corresponsal opositor o disidente, no dispone de los medios y dispositivos de
un periodista de la radio y televisión cubana. No, aunque sea cubano, los
medios son controlados por el grupúsculo élite. Su movilidad es limitada y
patrullada, a riesgo de perder el equipo que lleve. Y solo cobran algunos, la
mayoría lo hace por la libertad y la democracia.
*Periodista
Independiente. Corresponsal – Prensa en Pos de la Democracia .Activista de
Derechos Humanos .Vice-Presidente del Movimiento Línea Pacifica Democrática. Edita un Blog personal.


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